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Un pequeño milagro


Aquellos que me conocen a fondo saben que trato de ver la vida misma como un pequeño milagro cada día. Para mi cada vez que despierto y abro mis ojos pienso en que Dios me ha dado la oportunidad de ver un nuevo amanecer y trato de vivir ese día con la mejor cara posible...porque al final no se si será el último que me tocará vivir.

Esto hace que trate de siempre verlo todo de manera positiva (cosa que disgusta a algunos), es increible como una manera de ver la vida que aparenta ser tan "negativa" (si porque despertarse diariamente pensando que puede ser el último día de su vida para algunos es una visión pesimista) pueda en una perfecta yuxtaposición (ja...vieron que super palabrita) generar una visión positiva de la vida misma. Trato por esto de ser feliz, con lo poco que es mucho que Dios me ha dado, trato de no herir a los demás ni de herirme a mi misma, trato de ser buena con el mundo, de cuidar de la naturaleza y los animales y de sentir amor por todos los que me rodean. Todo esto porque pienso que...al final podría yo no despertar mañana y entonces de que me hubiese servido un dia vivido en polémicas, maldad y pleito??? de absolutamente nada.

No digo que mi manera de ver la vida sea la correcta, es la que hasta este momento me ha dado resultado y con la que me siento cómoda porque contrario a muchas personas yo no le temo a la muerte. Hace ya unos años que me ha quedado bien claro que somos mucho más que un cuerpo físico que ocupa un lugar en el planeta tierra. Nuestra esencia es espiritual, divina y nunca dejamos de existir. Al final nos dice la biblia que solo al morir alcanzamos la vida eterna.

Es por esto que para mí, cada día que sale el sol es una oportunidad que nos ha dado Dios para demostrar que tan agradecidos estamos de lo que hemos vivido, es una oportunidad más de prepararnos y llenar nuestros corazones de aquello que nos servirá verdaderamente cuando trascendamos al mundo espiritual...llenarnos de amor, de comprensión, de cariño, de fe...de fé en que dejamos el mundo que es nuestra casa de paso para ir a la que será nuestra morada eterna.

Diariamente Dios se encarga de recordarnos el milagro de vivir, el milagro que se da cuando el sol se despierta cada día. Algunas veces nos lo recuerda con una salida de sol, con una llamada de alguien que se preocupa por tí, con un problema del cual sales victorioso, con alguien que te da una bola en un dia de lluvia...El tiene su modo de hacernos ver su obra...pienso que los hombres somos tan tarados que muchas veces pensamos que estas son cosas "cotidianas" cuando en realidad estamos presenciando el poder Divino en acción.

Quiero dejarlos con una bendición Celta que una amiga me enseñó...

Que el dia que el peso
se abata
sobre tus hombros
y tropieces,
baile el barro
para equilibrarte.
Y cuando los ojos
se hielen detrás
de la ventana gris
y de ti se apodere
el espectro de lo perdido,
que una legión de colores,
índigo, rojo, verde
y azul heráldico
despierte en ti
un vergel deleitoso.
Cuando se gaste la lona
de la barca del pensamiento
y una mancha de océano
se forme debajo de ti,
surque las aguas
un largo sendero de luna
por donde volver sano y salvo.
Sea tuyo el alimento de la tierra,
sea tuya la claridad de la luz,
sea tuyo el fluir del océano
sea tuya la protección de los antepasados.
Y así, que un lento viento te envuelva
en estas palabras de amor,
un manto invisible para velar por tu vida.

Comentarios

Cheluca dijo…
Hay que tratar cada día de vivir feliz, de ayudar a los demás a que lo sean también...
Cada día agradecer por estar vivos y haber superado todas las dificultades que se nos presentaron.
Carolin Guzmán dijo…
Me encanta la actitud que asumes durante cada nuevo día, aunque el motivo pueda ser extraño para muchos al menos te permite ser feliz y compartir el amor, y creo que al fin y al cabo es lo más importante.

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