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Hola Bebé...Mami puede escucharte...

Recuerdo hace unas semanas cuando por primera vez supe de tu existencia. El sentimiento que recorrió mi cuerpo no se compara con nada que haya sentido anteriormente. Recuerdo como se quitaron de mis hombros 6 años de infertilidad y de larga espera, fue como si de repente pasara de ser una persona que observaba milagros a una que los estaba viviendo en carne propia. Ese pequeño momento donde sólo estábamos tu y yo...recuerdo haberme sentado en la tapa del inodoro y el mundo completo se disolvía a mi alrededor. Yo miraba aquellas dos lineas rosadas de la prueba de embarazo que decian que tu estabas allí dentro de mí...instintivamente me toqué el vientre como queriendo acariciarte. Recuerdas? éramos solo los dos, mis primeras palabras fueron "te amo" y en esos minutos que parecieron horas experimenté el mayor cambio que puede experimentar una persona...erar portadora del milagro de la vida. Cuando salí y se lo dije a tu Papi y luego compartimos la noticia con otros te conv...

Si tuviese que morir mañana...

Creo que el mayor temor al que se enfrenta el ser humano es el temor a morir, el temor a dejar esta vida que conocemos y partir en ese viaje a lo desconocido. Pienso a veces que parte de ese temor no es solo porque nos enfrentaremos a algo desconocido sino también el temor natural a pensar como funcionará el mundo sin nosotros. Conozco muchas personas que se preguntan "seguiran haciendo esto o aquello?" "Quién se encargara de aquello otro?". Anoche veía un programa de televisión sobre niños que tienen cáncer, muchos de ellos ya postrados en una cama y algunos con solo semanas o talvez dias de vida. Estos pequeños cuerpecitos batallaban contra el dolor del cáncer y contra los miles de fármacos que les suministraban y aún así cuando alguien entraba a la habitación aún encontraban fuerzas para sonreir. Sin embargo, esto no era lo más sorprendente. Hablaban de su enfermedad y de la muerte de la manera más natural del mundo, en un principio pensé que al ser tan...

La Heroina

Su nombre es Heroína o mejor dicho María Heroína. Su padre le puso este nombre porque el admiraba mucho un personaje de un libro que el había leído y que se llamaba "La Heroína Belga" y como en el momento no se acordó de "Belga o Bélgica" bueno pues se le quedó el Heroína y claro está el María viene porque el sacerdote no permitía que se bautizara a nadie en aquella época sin un nombre de "Santo". Pero las "casualidades" en mi mundo no existen y estoy completamente segura de que el mismísimo Dios quiso que la nombraran así. Un glorioso 21 de Julio (a nadie le importa el año jajajaja) se convirtió Heroína en madre por segunda vez y fue así como su vida y la mia quedaron atadas por siempre. Lejos de las bromas que le jugamos por su nombre y ahora que cargo un bebé en mi vientre puedo comprender plenamente que mi abuelo nunca se equivocó al nombrarla así. * Mi madre sobrevivió la era de Trujillo y la Revolución de Abril. * Tuvo que afrontar la m...

Hablemos de Infertilidad...

Como muchos de ustedes saben fui diagnosticada con Infertilidad Secundaria y Pre-Diabetes unos pocos meses luego de mi matrimonio en el año 2001. Lejos de lo que puede hacer a tu autoestima como mujer este diagnóstico existe un daño más permanente que se mantiene escondido y no es sino hasta mucho tiempo después, cuando crees que has burlado al monstruo, que este daño asoma a la superficie y te hace notar que la infertilidad ha cambiado para siempre tu vida. Para mi la lucha contra la infertilidad tuvo varias etapas. La primera fue de desconcierto, de miedo, de terror hacia un futuro incierto. La segunda etapa fue de ira y resentimiento hacia Dios, me pregunté a mi misma por innumerables noches qué había hecho yo para merecerme pasar por aquello. La tercera etapa fue de aceptación, esta etapa vino cuando tuve mi encuentro personal con Dios y comprendí que aquello que me ocurría no era "mala suerte" o "que estaba azarada" o "que Dios se la había cogido co...

Cuando comprendí que yo no era Dios...

Teoricamente todos sabemos que no somos Dios...verdad?. Este enunciado parecería algo que hasta un niño de 3 años que conozca el concepto de Dios pudiese contestarte con un rotundo NO. Sin embargo, algo ocurre entre esa tierna edad de 3 años donde reconocemos nuestra pequeñez y con humildad somos conscientes de nuestras limitaciones y los 14-15 años donde alguien o algo nos dice que somos Dioses invencibles y nosotros llegamos a creerlo. No es hasta entrada la adultez donde siempre...o casi siempre un evento que no podemos solucionar, algo que no podemos cambiar o algo que no sale "como nosotros queríamos" nos empuja en una espiral que puede tomar tres caminos. El primer camino es el de la ira, ira hacia Dios, hacia el mundo, hacia la gente, hacia nuestros padres, no importa hacia quien el caso es que la ira se apodera de nosotros y nos vuelve amargados. El segundo camino es el de la depresión/tristeza, sentimos que el mundo se ha vuelto en contra de nosotros, que no ...

Lecciones de Vida - La Historia de Ronne

Dios nos da lecciones en la vida, algunas lecciones vienen dadas con sucesos y otras vienen a dartela algunas personas. Conocí a Ronne como he conocido a muchos grandes amigos, a través de internet. En el año 2002 compré un libro que se llamaba "Encargándose de su fertilidad", en mi búsqueda de quedar embarazada conocí el foro de dicho libro y allí me uní a numerosos grupos de mujeres que buscaban quedar embarazadas. A lo largo de los años y según cambiaba la situación de cada una de las mujeres de allí (si lograban quedar embarazadas, o si tenian un pérdida, etc) pues perdías contacto con algunas y ganabas otras compañeras nuevas. Sin embargo, hubo un grupo que nos hemos quedado siendo amigas por internet a lo largo de los años. Hemos compartido juntas perdidas, muertes de hijos, muertes de otros familiares, cambios de trabajo, cambios de situación económica, adopciones, embarazos, divorcios, exitos, fracasos....en fin...usted nómbrelo y nosotras lo hemos vivido junta...

Bendecida con el milagro de la vida...

Hace un poco más de 6 años mi corazón sintió un llamado más antiguo que mi vida misma. Un vacío se apoderó de mis entrañas y comenzé a sentir la necesidad de tener un hijo. Digamos que es algo difícil de explicar, pero si tuviese que hacerlo diría que de repente me fue entregada una cantidad de amor que no puede medirse pero a la vez no me habían entregado al dueño de aquel amor. Por lo que debía yo cargar con esa bella carga sin poder entregarla a su destinatario final. Sin embargo, buscar ese bebé que nos completara, que nos llevara de ser una pareja a ser una familia no resultó ser tan "fácil" como me lo había imaginado. En Noviembre del año 2001 fui diagnosticada con Síndrome de Ovarios Poliquísticos, un tipo de infertilidad secundaria, y de repente comenzaron los análisis, las pruebas, las visitas al doctor. Lo más difícil de todo era que le preguntaba a Dios constantemente "por qué a mi?" "por qué otras que no quieren un bebé lo tienen o hasta lo...