viernes 22 de febrero de 2008

Jesús es verbo...



Uno de mis cantantes favoritos es Ricardo Arjona, me gusta el hecho de que sus canciones comentan o denuncian o simplemente comparten lo que piensa un corazón...muchas veces el corazón del artista o del compositor. A ser verdad una de sus canciones es mi favorita, "Jesús es Verbo...no sustantivo".

Definitivamente pienso que lejos de cual tendencia religiosa siga alguien, la verdad es que nuestras acciones (verbo) es lo que determina quien somos y cuál es nuestra verdadera creencia.

Tengo que admitir que en los últimos días me he sentido avergonzada a veces de ser un ser humano...porque cuando comienzas a compararte con los animales y ves que como raza vamos en franco proceso evolutivo inverso, no queda de otra que preguntarte si es que hemos perdido nuestra capacidad de amar, de razonar y de discernir.

Todo esto viene a colación de el aumento que he podido observar en las noticias donde se menciona la muerte de niños a manos de sus padres. Niños que son golpeados hasta morir, otros lanzados por puentes, otros que son traidos al mundo en baños y tirados a la basura, otros que son asesinados y enterrados en contenedores en el propio patio de la casa, niños que son violados, maltratados y que talvez siguen con vida y prefieren secretamente morir.

Para una mujer que enfrenta problemas de fertilidad, para una mujer que anhela perder el sueño por el llanto de un niño hambriento, para una mujer que sueña con perder su figura con un embarazo...estos hechos son, francamente algo que no tiene la más mínima explicación...ni siquiera la locura justificaría un acto tan barbárico, tan lleno de odio y que denota a un ser tan vacío que dudo mucho que pudiese poseer un alma.

Qué nos está pasando? qué le pasa por la cabeza a esos seres que tomando ventaja de su fortaleza física pueden terminar un vida que recién inicia? Cómo puede una mujer que ha llevado en su vientre a un hijo por 9 meses tirarlo simplemente a la basura sabiendo que probablemente muera? en qué nos hemos convertido? que clase de seres somos que podemos matar, vituperar, maltratar a un niño y hacerlo sin sentir la más mínima señal de debilidad ante sus llantos, sus lágrimas? Qué somos...hacia dónde vamos?

Para una mujer con su corazón lleno de amor por un hijo aún no concebido, para una mujer cuyos brazos anhelan acunar a un niño...cualquier niño....para esta simple mujer que ve en cada nacimiento un milagro...para esta simple mujer...esto no tiene ningún sentido.

Digamos que hoy me siento un poco desencantada de la raza humana, hoy siento tristeza, verguenza de lo que hacemos no solo a nosotros mismos sino también a este mundo que nos ha sido prestado para vivir. Hoy me siento terriblemente avergonzada de los niños que han muerto bajo nuestras manos, de los bosques que nunca volverán a ser, de los animales que aniquilamos sin control, de todo el daño que le hacemos al mundo...nuestro mundo.

Sin embargo, mis lágrimas...esas son hoy para todos esos niños que se marcharon pensando lo peor de nosotros, de sus adultos, los que debimos cuidarlos, alimentarlos, protegerlos y que fallamos. Por esos niños son hoy mis lágrimas...solo por ellos.

lunes 18 de febrero de 2008

Síndrome Metacarpiano Yoooo???


Dice un refrán que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde (o casi lo pierde). Todo comenzó con un dolor en la muñeca que de a poco se fue convirtiendo en una situación muy molesta. Inicialmente pensaba que se debía a la posición en la que dormía o a las prácticas y juegos de volleyball. Lo cierto es que cuando me dí cuenta que el "dolorsito" ya era un "doloraso" y que no cedía a ningún tratamiento entoces comenzé a buscar la opinión de un profesional médico que luego de una serie de preguntas y un análisis me diagnosticó con Síndrome Metacarpiano.

Antes de continuar quiero aclarar que no es contagioso, no me estoy muriendo y la reflexión no va orientada a nada que tenga que ver con médicos y medicinas. Con eso aclarado ya voy a proseguir con la historia.

En un inicio cuando el Dr. me dió el diagnóstico me quedé en un shock momentáneo, primero porque no tenía ni idea de lo que me estaba hablando y segundo porque sonaba a que tenía algo serio. Probablemente la cara de susto y la aguada de ojos hicieron que el Dr. procediera a explicarme rápidamente de lo que se trataba. Me dijo que básicamente tenía el síndrome del siglo XXI donde se ven afectadas las articulaciones de la mano y/o muñeca por uso "excesivo" del computador combinado con la posición errónea de las manos.

Tengo que admitir que respiré aliviada cuando me lo dijo porque no sonaba ya tan grave...sin embargo su simple receta "una muñequera, teclado y mousepad ergonómico y descanzo" trajeron un problema en mi vida. Las dos primeras partes de la indicación eran la parte sencilla, pero no fue sino hasta la parte del "reposo o descanzo" que se me comenzaron a complicar las cosas.

De repente me di cuenta de que yo necesitaba mi computador, necesitaba poder mantenerme comunicada con mis amigos, buscar recetas, escribir en mi blog, ver fotos de mi sobrina, contestar correos, chatear con mis amigos y familia que viven fuera, lo necesitaba para trabajar, para pagar mis cuentas, para buscar el pronóstico del clima...usted menciónelo y para lo que sea necesitaba mi computador (hasta para cocinar porque soy nadie en la cocina sin las recetas de mi amigo Mattias). Fue en ese pequeño momento de pánico que me dí cuenta de que estaba en serios problemas.

Bien me dije a mi misma, vamos a hacer un listado (soy la tipa de los listados) de todos los sites que visito, las cosas que hago con la computadora y ver que se puede eliminar y que no. La tarea comenzó con mucho ánimo, sin embargo, la verdad es que lo que hacía con el computador eran cosas serias, tenía amigos que aunque no los conocía físicamente habían estado allí para mí en las buenas y las malas...cómo no chatear aunque fuera un ratico con ellos?. De la lista solo pude eliminar dos o tres actividades como la de llenar carritos en JCPenney que nunca iba a comprar (jijiji) o la de contestar las estupideces en los foros de los diferentes períodicos nacionales. El resto era necesario y parte de mi vida y no estaba dispuesta a dejarlo ir.

Digamos que, como buena dominicana, encontré la manera..."me la busqué como una tora" para encontrar el balance perfecto que permitiera eliminar casi completamente la sintomatología y mantenerme lo más activa posible en mi pequeño mundo mágico del computador. Sin embargo, toda la situación me hizo reflexionar sobre la poca importancia que muchas veces le damos a cosas que aparentemente son "triviales" pero que de faltar en nuestras vidas nos pudiesen dejar con un vacío inmenso.

Cuántos de nosotros no damos por sentado ese plato de comida que muchas veces hechamos a un lado porque tenemos un "antojito"?, cuántos de nosotros no decimos adios, no damos un beso, no damos una caricia porque "se lo daré mañana"? cuántos de nosotros damos por sentado el trabajo, la casa, el carro?, cuántos de nosotros no damos por sentado que la vida nos "debe" mucho más de lo que ya tenemos?

Creo que todos en algún punto hemos sido culpables de posponer, de un adios que nunca pudo decirse, de un te quiero que no encontró a su dueño, de un mañana que nunca fue...de un momento que no pudo vivirse y que hoy se anhela...se anhela más que cuando tuvimos la oportunidad de vivirlo.

Es por eso que hoy les exhorto a no dejar de lado las cosas pequeñas, las que cada día das por sentado, las que aparentan no tener importancia porque son lo que la sociedad llama "triviales". Haz un alto en tu vida y detente a mirar las cosas simples, las que parecieran que deben estar ahí siempre pero que en un abrir y cerrar de ojos pudiesen no estar.

Detente a decir adios, a estrechar al amigo, a disfrutar ese "mangusito", a reirte como loca con las ocurrencias de un ciber-amigo en un chat de messenger y a decir "te quiero"...talvez mañana pudieses no poder hacerlo y entonces aquello que una vez fue trivial se convertirá en algo que añorarás por toda una vida.

martes 12 de febrero de 2008

Mi príncipe azul


Mi príncipe azul no vive en un castillo y no monta un corcel blanco, no tiene armadura y no recita poemas de amor a la luz de la luna bajo mi ventana. Mi príncipe azul no me lleva el desayuno a la cama, no se sienta conmigo a ver la película Casa Blanca en un día lluvioso y mucho menos comparte un helado en una cálida tarde de verano.

No señor...ese no es mi príncipe...

Mi príncipe, por el contrario, dista mucho de ser aquel caballero de la era medieval que pareciera ser el común denominador de las historias de amor y de los cuentos de hadas.

- Mi príncipe no vive en un castillo sino en un apartamento que paga con mucho esfuerzo.
- Mi príncipe maneja un carro que no es blanco y que está loco por cambiar.
- Mi príncipe odia escribir y no le gusta leer, al punto que si quiero que lea algo de mi blog debo leérselo yo.
- Mi príncipe está convencido de que la cocinar algo en una estufa es más complicado que manejar una planta nuclear.
- Mi príncipe no comparte su helado conmigo...ni su televisor...ni su computadora...ni su...bueno ustedes entienden la idea.
- Mi príncipe odia las películas románticas, los corazones, las florecitas y cualquier cosa que pueda calificarse de femenina.
- Mi príncipe se emociona al ver un vehículo o "maquinón" que viaja a 200 Km por hora...sin embargo el regalo que me tomó meses elegir cuidadosamente lo recibe con un "que bonito...gracias".
- Mi príncipe hay dias en los que amanece de mal humor y en esos dias no quiere hablar con nadie...sip...ni siquiera conmigo.
- Para mi príncipe un "desayuno romántico" es comerse un par de waffles el domingo sentado en el sillón de la sala mientras se rie de un capítulo de Bob Esponja que ha visto miles de veces.
- Para mi príncipe es más prioritario comprar una espada samuraí o un muñeco de colección del galáctico que pintar o montar una cortina.
- Para mi príncipe los aniversarios o dias de San Valentín son algo manipulado por el comercio y ni pensar en mandar flores o comprar chocolates.

Se preguntarán entonces cómo es que puedo llamarlo mi príncipe?

Esto es porque mi príncipe es humano...no un personaje de ciencia ficción o imaginado por Barbara Cartland. Con sus defectos y sus virtudes es mi príncipe, el que ha mi lado ha hecho mi vida mejor y lejos de compararlo con aquellos prototipos imaginarios miro su verdadero yo, sus verdaderas virtudes y me doy cuenta que...

- Mi príncipe ha estado conmigo en momentos difíciles, su hombro ha servido de apoyo, de pañuelo.
- Mi príncipe ha celebrado junto a mi mis victorias, se ha engrandecido con mis logros y los ha disfrutados como si fuesen de el.
- Mi príncipe me ha dejado ser yo, ha respetado mi individualidad como ser humano, escucha lo que tengo para decir y cuando ha tenido que dar su brazo a torcer lo ha hecho.
- Mi príncipe ha aceptado mi amor por los animales y por la naturaleza, muchas veces en desacuerdo con mis locas ideas extremistas, sin embargo en silencio me ha dejado ser.
- Mi príncipe sabe cuando abrazarme, cuando besarme y cuando simplemente dejarme tranquila. El sabe cuando lo necesito y cuando quiero hacerme valer por mi misma.
- Mi príncipe me ha visto llorar, me ha visto en mis "malos dias", me ha visto rabiar, ha visto lo malo de mí y aún así me ha aceptado...
- Mi príncipe ha tomado mi mano, se ha apoyado en mí cuando lo ha necesitado y me ha mostrado su vulnerabilidad, me ha dejado acunarlo en mis brazos y susurrarle que todo va a estar bien. El ha sido lo suficientemente grande para decirme "mi amor ahora te necesito".

Es por esto que no me importa si él dista mucho de ser perfecto, no me importa si al comparar nuestra historia con la de la cenicienta el final pareciera re-escribirse cada día. Nada de eso importa...no importa porque somos únicos, no figuras inventadas por un escritor o imágenes de una mente creativa de cuentos infantiles. Somos eso...un par de personas que un día decidieron compartir una vida, compartir sueños, alegrías, tristezas. Nada importa, porque nuestra historia está en construcción, porque nos amamos de una manera que solo nosotros podemos comprender.

Nuestra relación es abierta, llena de respeto, de oídos que escuchan, manos que se entrelazan, cuerpos que se tocan, miradas que dicen más que mil palabras. Somos una oración bien construida, con sujeto y predicado. Somos un mar embravecido a veces y otras como un tranquilo río...somos lo que somos de manera individual y en conjunto somos una fuerza imparable.

Eso, amigos mios...no se consigue en cuentos de hadas ni en novelas rosa, eso se consigue a base de amor, respeto y mucho esfuerzo puesto en una relación. Somos el tipo de amor que soporta huracanes, soporta malos y buenos momentos y lo mas importante nos soportamos a nosotros mismos.

El príncipe azul te hará llorar, te hara sonreír, te hará sentir viva y en otros momentos querras arrancarle su cabeza. Sin embargo siempre tendrás respeto, siempre tendrás comprensión y siempre te sentirás especial...

viernes 8 de febrero de 2008

Derecho hasta la Lincoln....


Dicen que en este pais el que anda a pié no es gente. Claro está difiero mucho de ese concepto porque principalmente en los últimos años las personas a cargo de un volante en República Dominicana se han dado a la tarea de demostrar que los que andan montados son los que no son gente. Pero bueno...al fin la historia no va por ese lado.

En mi casa nunca hubo vehículo es decir que tanto mi hermana como yo todo lo hacíamos tomando el siempre deficiente transporte público de República Dominicana. Cuando salí del colegio tenía pleno conocimiento de que mi familia no podía pagar una universidad que no fuera la estatal (alias UASD) y como yo no tenía ánimos de coger gramita 011 ni huelga 101 (digo conozco mucha gente seria que se graduó de la UASD y no quiero que me malinterpreten puesto que no estoy denigrando la universidad pero hace unos años no era ni la sombra de lo que es ahora)...continuando con mi historia... me lanzé a buscar una beca en alguna universidad privada. Como mi papa Dios nunca me desampara recuerdo que fuí a buscar datos de inscripción en PUCMM...solo para averiguar porque con que carajo iba yo a pagar PUCMM.

Mientras estaba en el Departamento de Registro me encontré con la mamá de un estudiante que venía a depositar los papeles, la fecha límite de inscripción era 4 dias después y ella me explicó como había optado por una beca que estaba dando el Banco Central. Llamé al Banco Central y me pidieron una serie de documentos que conseguí en menos que canta un gallo (claro gracias a mi Papá que siempre se ha destacado por ser el que nos consigue todos los documentos gubernamentales y demas...digamos que es como nuestro tributario).

Tomé el examen de admisión y recuerdo que tuve que pagar 275 pesos que era para mí todo el dinero del mundo más veinte pesos. Mis notas fueron sobresalientes (gracias a mi Papá y mi Mamá que nunca aceptaron charlatenerías con las notas) y recibí una comunicación del Banco Central diciéndome que había sido aprobada dentro del programa de becas y que para mantenerlo debía presentar un índice académico no menor a 3.0.

Todavía puedo revivir la emoción de aquel día cuando fuí al Departamento de Admisiones a buscar mis notas y la carta que decía si me habían dado la beca o no. Recuerdo que fui sola y que cuando me dieron el sobre salí de allí y me senté en un banco en una de las áreas verdes de la que es hoy en día mi alma mater...con manos temblorosas abrí aquel sobre manila con el logo de la universidad que contenía dentro la posibilidad de un futuro un poco más promisorio...en esa época no había celulares (y si los había mi estatus económico no me había permitido conocerlos) y recuerdo que corrí a un teléfono público del pasillo de la universidad, llamé a mi casa y se lo dije a mi mamá. Todavía puedo escuchar sus palabras que gritaron "Manuel...le dieron la beca a Karolyn".

Así comenzé a asistir a la Universidad, claro está daba un millón de viajes y muchas veces me quedaba corrido en la biblioteca para no gastar en carros públicos y así aprovechar las horas y hacer mis tareas pues los libros eran carísimos. Fue de esta manera como el trayecto de mi casa al parque Independencia para pedir un carrito o una voladora "derecho hasta la Lincoln" se hizo popular y parte de mi día a día(había que aclarar pues algunos pendejos choferes solo querían llegar por el mismo precio hasta la Tiradentes).

Al avanzar los semestres, salir del ciclo básico y entrar de lleno en carrera las clases se hicieron más fuertes, comenzé a trabajar por la mañana y estudiar de noche por lo que llegaba extenuada a cenar, hacer tareas y acostarme. Yo tenía la costumbre de acostarme en la cama de mis padres pues ellos se iban a dormir a las 12 de la noche y en ese momento me despertaban y yo me pasaba a mi cama entonces.

Sin embargo...siempre sufría de anemia y era medio flaquita en el colegio (que tiempos aquellos!) y mi mamá mortificada porque su hija no fuera a coger una anemia preparaba batidas de noche de lechoza con leche y me daba un vaso. Siempre tenían que irme a despertar para que me la bebiera antes de irme a dormir. Fue en una de esas ocasiones cuando mi mamá me fué a despertar que yo, aún durmiendo, levante el brazo y en la señal que todos conocemos dije....

"Derecho hasta la Lincoln..."

Ese fue el chiste del siglo en mi casa y creo que todavía recuerdan ese episodio y la risa que nos dió a todos en aquel momento.

Las cosas han cambiado mucho desde aquel entonces...cada día doy muchas gracias a Dios por las cosas y situaciones que puso en mi camino para hacer de mí hoy mejor individuo. Cuando pienso en deprimirme porque la cosa está "mala" pienso en las comodidades que tengo ahora y que no tuve durante prácticamente toda mi vida y que aún así no parecían hacerme falta. Comparo aquella época y es hasta cómico darse cuenta que aquella "lucha" que cogí para alcanzar lo que tengo ahora fue lo que realmente me forjó...lo que realmente me hizo lo que soy.

Y me río al ver...que unos años más tarde cuando ya no soy peatona los que realmente no se han deshumanizado...los que no son "gente" son aquellos con un guía en la mano...espero recordar eso el día que tome las calles de Santo Domingo en mi vehículo, cuando por mi mente pase meterme en vía contraria, cuando quiera con la bocina lanzarle un misil al estúpido de alante y cuando el tránsito del país quiera ahogarme...espero si ser "gente" y es que se lo debo a mis colegas peatones!!!

(Aclaración...no soy peatona relativamente porque no he sacado la licencia, mi esposo me lleva a todas partes y lo odia y para colmo yo siempre ando prometiendo que la voy a sacar y no lo hago...asi que si mi querido esposo pensaba recordármelo cuando leyera este post ya no tiene que hacerlo)

miércoles 6 de febrero de 2008

Nuestra Historia - 4ta. Parte


Se acercaba la navidad del 1996, mi ya no tan enigmático amigo y yo habíamos desarrollado una amistad bastante cercana y se había convertido en parte de la pandilla. La atracción mutua era evidente para los demás, sin embargo ninguno de los dos daba el primer paso y peor aun no quería admitir que cierta química de origen desconocido flotaba en el aire.

Todo eso estaba a punto de cambiar por un pequeño giro en una serie de eventos. La empresa para la que trabajo había inventado que como fiesta de navidad ese año tendríamos un fin de semana con un acompañante en un hotel de Juan Dolio. A unos dias de la actividad mi hermana me dijo que no podía ir conmigo porque le habían puesto exámenes en la universidad. Ya no podía cancelar lo que había pagado de diferencia por el acompañante y se me ocurrió la maravillosa idea de...

Invitar a la hermana de mi enigmático amigo (en este punto estoy segura que Mattias está que se revuelca). Lo llamé y le expliqué lo que ocurría el me dijo que hablaría con su hermana y que me devolvía la llamada. Así lo hizo una hora más tarde para informarme que su hermana también tenía exámenes y no podía ir...se hizo un silencio en la línea y el agregó: si tu quieres yo puedo ir contigo...

Me quedé espantada al escucharme decir a mi misma: "A bueno...si quieres ir...pues ok".

Cerré el teléfono cuando de repente mi corazón comenzó a palpitar, mis manos a sudar y sentí que la respiración me fallaba. Me acababa de dar cuenta de un "pequeñísimo" detalle...yo tenía una ocupación doble y ahora qué???

Salí despavorida de mi cubículo y fuí derechito al de mi mejor amiga y le conté la encrucijada en la que me encontraba. A dos dias de la actividad no sabía como iba a resolver mi problema. Es en aquel punto que mi amiga me dice: "mira déjale la habitación a el solo y ven a dormir conmigo y mi amiga". Bien...ya tenía la solución al problema y tengo que admitir que se me quitó un peso de encima (momento en el que Mattias mira al cielo y pregunta si puede exister persona más pariguaya que yo)

Llega ese viernes cuando partíamos para allá, la verdad estaba muy emocionada y tuvimos un viaje muy placentero de ida. Nos marchamos en unos 4 autobuses Metro alquilados por la compañía y durante el trayecto hablamos sin parar. Era extraño que por primera vez estuviesemos el y yo sin nuestro grupo habitual. Mis amigas no dejaron el darme "cuerda" durante todo el camino...muy discretamente eso sí porque las tenía amenazadas.

Al llegar al hotel nos dirigimos con mis amigas a comer y luego de servirnos de el buffet y sentarnos a comer viene una amiga (que en los 38 minutos que teníamos en el hotel se había bebido unos cuantos tragos de más ya) y se acerca a la mesa y le dice "Oye...tu sabías que ella esta "aficíaita" de tí y que le gustaría dormir contigo?. Claro está el arcoiris de colores que me tiene que haber pasado por la cara seguramente era digno de pasar al guiness record.

Su aspecto de borracha me salvó la vida y yo claro está me aseguré de expresarle que mi amiga "no tenía ninguna razón para haber dicho eso". Esa noche descubrí que al tipo no le gustaba beber, no soportaba que le fumaran al lado y hubo que declinar la oportunidad de irme a la discoteca con el grupo. En su defecto nos quedamos a orilla de la piscina jugando poker (todavía le debo 8 mil pesos de aquel juego) y hablando hasta casi las 12 de la noche.

El hotel era un "poco" aburrido (siendo polite) y al día siguiente descubrimos que el agua de la piscina tenía un color verde raro y que un señor nos dijo que "eso era un producto que le habian hechado y que nadie se podía bañar", descubrimos que en la cancha de tenis no se podía jugar porque las raquetas las estaban encuerdando y que la mesa de ping pong estaba situada en una glorieta en la playa y que al mínimo intento de jugar la brisa se llevaba la pelotica. Mi amigo no tardo en expresarme el terrible aburrimiento que tenía y para colmo la comida era malísima. Es de ese modo que decidimos dejar de seguir buscando entretención y dedicarnos a jugar poker o el "robaó".

Esa noche vimos el show del hotel...un espectáculo que todavía trato pensar si me dió risa o tristeza...mis amigas y el grupo arrancó para la discoteca...nosotros volvimos al mismo sitio junto a la piscina a jugar poker y con una pelotita de papel nos pusimos a jugar como si fuera squad contra una pared de uno de los pasillos. Tengo que admitir que dentro de todo nuestro aburrimiento pudimos conocernos mejor y tomar la situación de la mejor manera posible.

Dieron las 2 de la mañana y mis amigas no llegaban, ya nos disponíamos a irnos a dormir cuando descubrí que mi copia de la llave se la había llevado mi amiga y aunque no lo quieran creer el hotel no podía darme una copia (es mas me dijero que si la había botado tenía que pagar 500 pesos y eso era un BOLLO de dinero hace unos años). Mi amigo galán al fin me ofreció darme la llave de su habitación y que yo durmiera en lo que el se quedaba en el Lobby esperando a las fatales de mis amigas...yo claro está (incluyan foto de Mattias a punto de ahorcarme aquí) decliné la oferta y esperé a mis amigas dormitando en los sillones del Lobby del hotel.

Con la mañana del domingo terminaba nuestro fin de semana, a eso de las 12:30 pm abordamos el autobús que nos traería de regreso a casa. En el trayecto de regreso me quedé dormida, seguro que por la mala noche que había pasado, y al despertar fue porque sentí que alguien me decía que habíamos llegado, allí me dí cuenta que había venido todo el camino recostada del hombro de mi galán. En ese punto se comenzó a desarrollar una especie de magnetismo que no puedo definir, mientras nos montábamos en su vehículo, pues el se había ofrecido a llevarme a mi casa, podía sentir la electricidad que se acumulaba en el ambiente...la atracción de repente tomó proporciones gigantescas.

Al llegar a mi casa salí del vehículo a sacar mi bulto del baúl, el se desmontó como todo un caballero a ayudarme, yo podía sentir el cosquilleo en mis labios, podía sentir el peso de su mirada...nos quedamos mirándonos el uno al otro, mirando nuestros labios como quien ansía un pedazo de pastel detrás de un escaparate...yo podía casi palpar el deseo de un beso, sin embargo solo atiné a decir...

Adios...hablamos mañana.

Me alejé...al voltear vi el brillo de su mirada pícara que parecía decir "desaprovechaste esta oportunidad de jugar el juego en tu terreno...ahora se jugará a mi manera" ...

Continuará....