martes, 25 de septiembre de 2007

Momentos Inolvidables...


Miro unos años atrás y aún me sorprendo de como vas adquiriendo la capacidad de ver las cosas a través de diferentes cristales y como Dios te va poniendo en contacto con guias y maestros que redireccionan nuestras vidas.

Me gusta mucho tomar como ejemplo una era de mi vida donde Dios y yo teníamos un serio problema de comunicación...el me hablaba y yo no escuchaba, luego yo me quejaba de que el no me hablaba y el ciclo se volvía uno de tipo vicioso.

Sin embargo, hace ya unos años comprendí que el amor y las cosas de Dios muchas veces no tienen una explicación...nada que pueda arrojar lógica a situaciones o cosas a la que los seres humanos hemos decidido llamar Coincidencias.

La historia que narro a continuación es algo que me ocurrió hace ya un mes...talvez un poco más o un poco menos. En un inicio solo compartí dicha experiencia con alguien que ocupa un lugar muy importante en mi corazón y a quien pienso este mensaje fue dirigido, porque amigos, muchas veces no somos el fin sino más bien el medio a travez del cual Dios puede hacer su obra.

El escenario es Monción, la tierra que hemos aprendido a amar como si fuese nuestra. Como cada viaje allí, una mezcla de sentimientos se apoderaban de mi, casí tiene un sabor agridulce, es la alegria de ver a los que amas y sentir como la tierra pulsa casi gritando su nombre y a la vez revivir los momentos de su partida. Casi dos años...si dos largos años en unos cuantos meses y aún me sigue maravillando y me sigue sorprendiendo como si estuviese aún entre nosotros.

En medio de aquella mezcla de sentimientos y en virtud de los acontecimientos siempre me quedó una pregunta, una pregunta que me fue formulada una vez..."Por qué conmigo que era feliz...tuvo que durar tan poco tiempo?". Es dificil ver sufrir a la gente que amas y más dificil aún cuando estás en la posición de esa persona y te dices a ti misma "pude haber sido yo!", comprender el dolor ajeno solo puede experimentarse cuando las condiciones de tu vida te permiten ponerte en el lugar de la otra persona...y aun así saber que lo que te duele a esa persona le duele miles de millones de veces más.

Sin embargo, aquel día, la mirada de su foto cautivó mi atención y sentí, como otras tantas veces, que el no pertenecía allí, a ese lugar con velas, flores...sentía que de repente me gustaría volver a oir su voz, verlo, saludarlo...sin embargo en medio de aquella mezcla de sentimientos solo vino a mi mente la pregunta que tanto me ha atormentado...y le dije "Por qué con ella que eras feliz no pudiste durar toda una vida?"...En ese momento, como si hubiese querido contestarme, pero a la vez sabiendo que ya no me puede hablar con su propia voz siento como su abuelo, con alzheimer, se acerca a mi, me pasa un pedazo de periódico viejo, de unas cuantas semanas atras y me dice

"Vea...lea.."

Y me señala la sección de obituarios, allí donde señaló estaba la esquela mortuoria de una persona que no conozco, me sigue señalando el pie de esa esquela y leo la frase...

"El Valor de las cosas no está en el tiempo que duran, sino en la intensidad con que suceden. Por eso existen momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables"

No puedo expresar lo especial, lo mágico, lo divino de aquel momento. Fue como si hubiese escuchado su voz, sentido su presencia. Sentí que debia compartir aquel mensaje con quien era la receptora del mismo y así lo hice. Manteniendolo lejos de mi blog y de los ojos del mundo, en un afán por mantener la magia capturada y por dejarle disfrutar a ella...solo a ella...un mensaje que para mí vino del mismo cielo.

Más en la vida debemos de vivir, para enseñar a otros, enseñarles a tener fé, a comprender que existe un Dios, asimilar que muchas cosas no tendrán explicación pero que aún así debemos creer y buscar un verdadero propósito para vivir. Hoy comparto esta anécdota con todos ustedes para que comprendan que lejos del dolor físico, de nuestras vidas destrozadas...existe un Dios que todo lo puede y que el amor así como la virtud de vivir humildemente logran cosas imposibles...inclusive tener un celular en el cielo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es una anecdota maravillosa y si creo en Dios cada día más , como llegué a esta página fue algo muy extraño como tu historia , mi padre falleció hace 5 meses y no dejo de llorar en cada momento, lugar o palabra q me recuerda a él, tuve un sueño en el q yo lloraba porq lo extrañaba y se me apareció y yo sorprendida lo miré y le dije papito pero tu no estas muerto? y me reponíó : no hijita yo estoy vivo , aquí y me señaló mi pecho,siempre, no estes triste q yo estoy felíz porq viví momentos inolvidables, en eso me desperté llorando , eran las 5.30 am y se me quitó el sueño y fui a la biblioteca para encender la pc, abrí la ventana de google y escribí momentos inolvidables y apareció esta página, fue algo muy extraño lo q me sucedió como si me hubiera querido decir esto en sueños y despierta , Dios te bendiga, graciassssssssssss

marianolvert dijo...

gracias por esta pagina,yo perdi a mi padre ya mas de 13 años, y durante todo este tiempo e pasado muchas etapas de afliccion, inicialmente ese abismo oscuro al sentir su falta y recordarlo, luego Dios me hizo encontrar resignacion y hoy lo siento siempre a mi lado. graciass

Hackaster dijo...

Este es un mensaje que en realidad llega hasta el alma,
No se trata solo de una perdida familiar o de un amigo es solo aquel momento inolvidable que te lleva a recordar algo momentos tan unicos que aveces quisieramos que nunca terminen y todo tiene que ver con un "TE AMO".