sábado, 4 de septiembre de 2010

Valor a lo que valor merece...



Mientras me agacho por mil-ava vez a recoger los bloques de colores que mi hija se ha empeñado en regar en el suelo de la sala y siento el dolor punzante que me dice que debo incrementar la cantidad de ejercicio que hago o recoger menos bloques en el dia, comienzo a escuchar que una vez más me llama desde su habitación "Mami...ven...corre".

Francesca tiene ya casi dos años y se ha convertido de la noche a la mañana en una niña activa y parlanchina (bueno seguro parlanchina tiene de quien heredarlo). Sabe lo que quiere y no tiene ningún reparo en hacértelo saber, sea verbal o por medio de señas cuando el limitado lenguaje que conoce no le alcanza para comunicarlo.

El instinto materno no se hace esperar y salgo disparada a la habitación ante el llamado de mi hija (creanme que millones de años de evolución no te permitirán acudir al llamado de un hijo de otra manera por más cansado que estes). Al llegar a la habitación encuentro que Francesca me dice un lenguaraje que no comprendo, pero que contiene tres palabras "susi, pau pau, out", y claro inmediatamente miro a la esquina y comprendo que su muñeca Susi se ha portado mal y que ella le dió Pau Pau y la puso en time out.

Tengo la cena a medio hacer en ese momento y mi espalda no soporta una vez mas agacharse por lo que en todo el escenario solo me he fijado en el montón de juguetes que en fracciones de segundos (les juro que acababa de guardar todo en cajas) regó por toda su habitación y que dentro de una hora cuando ella se fuera a dormir tendría que volver a recoger. Decido que le voy a enseñar a recoger sus juguetes en casa e interrumpiendo su lenguaraje le digo "Francesca vamos a recoger los juguetes juntas".

Me insiste y me insiste en Susi, Pau pau y Out...Dios...y yo con lo cansada que estaba decidi que le insistiría en recoger los juguetes. Me doy la vuelta y mi hija diría una frase que me detuvo en seco y me hizo olvidarme del mundo, con un tono de voz de queja y llorisquendo un poco Francesca dijo..."Mami, No, Oye".

Wow..ahi tenía yo a mi milagro de Dios, la hija por la que tantas lágrimas derramé durante 7 años, reclamándome que no la escuchaba. Hay veces es necesario que una niña de casi dos años te ponga la vida en perspectiva y te haga re-plantearte tus prioridades y comprender el verdadero sentido del valor de las cosas.

Me di la vuelta, me agaché junto a ella (mágicamente el dolor de espaldas había desparecido) y le pregunté qué pasaba?. La mire a los ojos mientras hacía ademanes, me "explicaba" en su lenguaraje todo lo que habia pasado, me decía "Susi, Pau Pau, Out" y luego me miraba y me decia "Mami Por que?". No se que habrá hecho Susi, pero le expliqué que la gente aveces se equivoca y que eso está bien, que las Mamis y los Papis ponen en time-out para que los niños piensen un momento en lo que hicieron y que de esa manera puedes aprender a hacer las cosas mejor la próxima vez. Le dije que aunque papi y mami ponen en time out o dicen Pau Pau no quiere decir que no la quieren. Que ya Susi había aprendido y que no lo volveria a hacer y que era momento de darle a Susi un beso y un abrazo.

Sus ojos estaban clavados en mi...no sé cuanto habrá comprendido pero tomó a Susi, le dio un beso y un abrazo y me dijo "gracias mami". No recogí los juguetes...de hecho estoy sentada escribiendo esto y aún siguen regados por ahí. Digamos que a mis 36 años mi hija de casi dos me dió una gran lección.

Una lección que me hizo recordar todos los años de oraciones para quedar embarazada, todos los padres que hoy anhelan tener a su hijo y lo han perdido, lección que me hizo recordar que sin importar los años que estudié en una universidad y el crecimiento profesional que haya logrado es la opinión que mi hijo tiene de mi como ser humano lo que es verdaderamente importante.

A sus dos años me hizo poner mi vida en perspectiva una cálida noche de Septiembre, me enseño a escuchar y a vivir de manera más pausada. No pude evitar que se me salieran unas cuantas lágrimas...situación que no pasó desapercibida por ella, se me acercó y me dijo "Mami, Ya, ya, ya..." y me dió un abrazo imitando a cuando yo la consuelo a ella.

Cenamos un poco más tarde y los juguetes no fueron guardados...sin embargo, la lección que aprendí aquella noche se quedará con nosotros toda la vida. Y es que aprender a valorar aquello con lo que hemos sido bendecidos es una virtud...virtud que deben desarrollar las personas para ser felices, las empresas para hechar adelante, las familias para seguir creciendo....en fin...cuando todos aprendamos realmente a valorar lo que tenemos estaremos en el camino correcto de la felicidad y el éxito.

Que Dios les bendiga!

2 comentarios:

Vanesa Núñez dijo...

Excelente..simplemente excelente.

Sabes...a veces quisiera que el mundo sólo fuera "administrado" por niños...

Todos los niños son la representación exacta de lo que Dios quiso crear: pureza, amor, entrega...
Lástima que vamos creciendo y el mundo de los adultos es diferente...

En nosotros (papis y mamis) está..el velar porque ese niño de Dios no se olvide tanto de su padre cuando tenga que crecer...y así el mundo sería mucho mejor.

Tengo un hijo de un año y 8 meses..y siempre leo tu blog...y la verdad, me conmueven muchas veces tus palabras...
Y en este caso...déjame agradecerte...porque compartiste con nosotros la experiencia..y a muchos, estoy segura, como a mí....les habrá hecho un "click" esta nota...

Saludos desde Uruguay...y felicidades para tí y tu familia...

Vanesa Núñez dijo...

Excelente..simplemente excelente.

Sabes...a veces quisiera que el mundo sólo fuera "administrado" por niños...

Todos los niños son la representación exacta de lo que Dios quiso crear: pureza, amor, entrega...
Lástima que vamos creciendo y el mundo de los adultos es diferente...

En nosotros (papis y mamis) está..el velar porque ese niño de Dios no se olvide tanto de su padre cuando tenga que crecer...y así el mundo sería mucho mejor.

Tengo un hijo de un año y 8 meses..y siempre leo tu blog...y la verdad, me conmueven muchas veces tus palabras...
Y en este caso...déjame agradecerte...porque compartiste con nosotros la experiencia..y a muchos, estoy segura, como a mí....les habrá hecho un "click" esta nota...

Saludos desde Uruguay...y felicidades para tí y tu familia...