domingo, 8 de julio de 2007

Quién es la persona más importante?


Recuerdo que cuando era todavía una niña mi madre se enfermó de anemia, fue una anemia tan fuerte que el doctor le dijo a mi padre que ella no estaba "apta para la vida". En aquel entonces mi vida giraba en torno a mis tareas, mis muñequitos y mis juguetes preferidos. Sin embargo, todavía recuerdo que le hicieron unas transfuciones de sangre y le pusieron unas injecciones de hierro.

Cuando creces comienzas a ver situaciones de tu pasado con otros ojos y me parece asombroso que de todo no recuerdo que mi madre haya dejado de cocinar o de lavarnos los uniformes (cosa que hacía a mano porque en esa época no había lavadoras y si las había no teníamos...y no es que sea tan vieja ok). Recuerdo que dentro de su gravedad nunca nos "faltó" ni a mi hermana ni a mí, claro con mis ojos de niña talvez no valoré en aquel entonces el verdadero significado de todo.

Y es que mi madre es admirable en eso...cuidando a los otros. Es cómico cuando, siendo yo ya una adulta, la escucho preocuparse cuando me da una gripe o un dolor de cabeza. Hace tan bien su trabajo de mamá que en aquel entonces enfermó pues se dió tanto a nosotros que se olvidó de ella misma (creo que aprendió de la experiencia pues ahora no hay persona más metódica en su cuidado y en tomar sus medicinas).

Esta situación me lleva a observar un detalle que resalta, tanto o más que la esencia misma de un amor de madre que sobrepasa el amor propio. Un detalle que muchas veces pasamos por alto y que puede afectar a todos aquellos que tienen a alguien bajo su cuidado. El detalle de cuidarse a uno mismo muchas veces pareciera pasarnos de largo y darse por hecho.

La verdad es que la mayoría de las veces el día a día unido con el afan de servir y de cuidar hace que nos olvidemos de la persona más importante...nosotros mismos. Regularmente nos escuchamos decir: "no hay tiempo de hacer ejercicio" o "no quiero tomar permiso ya iré luego al médico" o "es que no he tenido tiempo de ir al salón" o "cuando me retire podré por fin ir a pescar". La lista de excusas para no cuidar de nosotros es interminable y la verdad que muchas veces lo encontramos lógico y con el tiempo nos creemos esas excusas a tal punto que las hacemos parte de quienes somos.

El tiempo y el desgaste va tomando su parte y sufrimos no solo deterioros físicos sino también nuestro espíritu se deteriora. Comenzamos a caminar por la vida cansados, con un humor de perros y con la sensación de que no somos importantes.

Porque no comenzar desde hoy a cuidar de nosotros mismos?, de darnos cuenta de la importancia que tenemos, comprender que Dios nos dió este cuerpo para que lo cuidásemos, porque no comenzar a escuchar lo que nuestro cuerpo tiene para decirnos?, porque no comenzamos a comprender que en la medida que cuidamos de nosotros mismos estaremos en mejor condición para cuidar a los demás?

Empieza por sacar un poco de tiempo cada día para dedicártelo a tí, a cosas que te gustan, puede ser una caminata, escuchar música, jugar en tu computadora, llamar a un par de amigos, escribir en un diario, ponerte crema en el rostro, beberte un cafecito calientito a las 5 am, tomar la vitamina esa que siempre se te olvida, ir al salon de belleza...sea lo que sea que te haga feliz y que lo hagas para agradarte y cuidarte será suficiente para comenzar a redescubrirte y a darte la prioridad que te mereces.

Que tengan una linda semana

2 comentarios:

Anónimo dijo...

NAVEGANDO EN INTERNET TERM,INE EN TU blog y la verdad que me ah encantado!!!...
y te agradescopor q estas palabras, reflexiones, o como se las llame llegan y me ah llegado a mi...
segui haciendolo por q esta muy bueno...
pasaba colamente para decirte eso... suerte
te dejo mi correo
sabri_007_93@hotmail.com
si queres agregame y charlamos

Anónimo dijo...

Me encanto encanto tú mensaje!!! ;) hay k Vivir felizes..